Además del tsunami de 2004, Indonesia tradicionalmente ha sufrido problemas sanitarios como la gripe aviar y el dengue, propagado por los mosquitos, y una falta de acceso al agua potable y la sanidad.

Al tener una oficina permanente en Indonesia, fuimos capaces de responder al tsunami del 2004 al día siguiente. Gracias a nuestra respuesta inmediata y de largo alcance, -distribuyendo alimentos, medicinas, tiendas de campaña y suministros de higiene-, recibimos el reconocimiento de las Naciones Unidas y del gobierno de Indonesia. Después del tsunami reconstruimos aldeas enteras, edificios públicos, y estamos actualmente trabajando para reubicar a las personas en viviendas con acceso a servicios de salud, educación, agua potable y apoyo en los medios de subsistencia.