Las inundaciones repentinas pueden arruinar los suministros de agua y hacer que empiecen a propagarse las enfermedades transmitidas por el agua, como el cólera.

Con el fin de mantener un suministro seguro de agua potable para las comunidades necesitadas, hemos instalado bombas manuales resistentes a las inundaciones. Estas bombas especializadas se instalan 1 metro y medio por encima del nivel del suelo, asegurándonos que el agua cubra lo suficiente para asegurarnos que el agua procedente de la inundación no se filtre. 

Por lo general, estas bombas sirven a cientos de familias y gracias a ellas nos aseguramos de que las personas no necesiten hacer largos viajes a diario para recolectar agua potable.