Después de más de 16 meses de conflicto en Sudán, el país enfrenta los peores niveles de inseguridad alimentaria aguda de su historia, con más de la mitad de su población –25,6 millones de personas– en situación de hambre aguda. Esto incluye a más de 8,5 millones de personas que enfrentan niveles de emergencia de hambre (IPC 4), así como a más de 755.000 personas que se encuentran en condiciones catastróficas (IPC 5) en Gran Darfur, Kordofán del Sur y del Norte, Nilo Azul, Al Jazirah y Jartum.
Ahora mismo hay niños están muriendo de hambre y el equipo de Islamic Relief está viendo un rápido aumento en el número de niños desnutridos en los centros de salud y nutrición que apoya, incluidos algunos tan demacrados que apenas pueden respirar. Actualmente, más de 3,4 millones de niños padecen desnutrición aguda y muchas familias comen sólo unos pocos bocados de sorgo al día.
En los últimos meses, los combates se han extendido a muchas de las principales regiones agrícolas de Sudán, devastando la producción de alimentos. Muchos agricultores dijeron a Islamic Relief que es demasiado peligroso acceder a sus campos para plantar o cosechar, mientras que los camiones que transportan alimentos a los mercados son saqueados periódicamente.
Los precios de los alimentos aumentaron un 83% el año pasado y se duplicaron en muchas zonas. El 95% de las personas desplazadas dice que hay alimentos disponibles pero que son inasequibles.
La situación humanitaria es terrible y las familias luchan por sobrevivir y satisfacer sus necesidades básicas.
Desde junio, más de 442.600 personas se han visto afectadas en 13 de los 18 estados, con al menos 124.600 personas desplazadas por las inundaciones, según el Cuadro de indicadores de inundaciones de Sudán. La reciente sequía afecta gravemente a los estados del Mar Rojo, Darfur del Norte, Darfur del Norte, Darfur del Sur, Río Nilo, Darfur Central, Darfur Occidental y Kassala.
Las fuertes lluvias y la consiguiente sequía están empeorando la situación de miles de otras personas vulnerables y con inseguridad alimentaria aguda, lo que agrava su sufrimiento, su falta de seguridad y su acceso a asistencia y servicios vitales.
Sudán representa la mayor crisis de desplazamiento del mundo, albergando a un estimado de 10.834.382 personas desplazadas internamente (IDP) al 27 de agosto de 2024.
Se estima que 8.066.827 personas fueron desplazadas internamente, mientras que aproximadamente 2.344.904 personas cruzaron las fronteras hacia países vecinos desde el inicio del conflicto entre las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF) y las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) el 15 de abril de 2023.
Se estima que un 90% de los hogares de desplazados internos no podían permitirse comprar alimentos. Casi todos los desplazados internos (97%) se encontraban en localidades con altos niveles de inseguridad alimentaria aguda o peor (nivel 3+ del IPC).
Se estima que 172.520 personas fueron desplazadas debido a la escasez de alimentos entre julio y agosto de 2024, aproximadamente el 41% ya estaban desplazadas debido al conflicto antes del inicio de la escasez de alimentos (informe de la DTM de la OIM).