Las emergencias ponen en peligro a comunidades enteras, con numerosos efectos devastadores a largo plazo. Nuestro Fondo de Emergencias Global nos ayuda a responder lo más rápido posible a las emergencias: en un período de 72 horas, ayudamos a las comunidades afectadas en el camino hacia la recuperación para que puedan reconstruir sus vidas.
El cambio climático afecta cada vez a más comunidades en todo el mundo, dejando a familias y comunidades enteras a merced de los efectos de los desastres naturales. Con poco o ningún acceso a agua potable, a una vivienda, a electricidad o a alimentos, las vidas de las familias afectadas se ven influídas.
En el caso de los conflictos, cada vez más personas se ven obligadas a abandonar sus hogares y a huir debido a la violencia. Lamentablemente, las personas que sufren de pobreza son las más vulnerables a los efectos de los conflictos y de los desastres climáticos. Estas comunidades tienen menos resiliencia y menos acceso a recursos que salvan vidas, como los sistemas de alerta temprana, los refugios contra terremotos y los servicios de salud y educación.