No existe un orden específico para cumplir con los cinco pilares del Islam, ya que todos mantienen la misma importancia. Cada uno de ellos tiene sus propios tiempos, lugares y pautas designados, ya sea a diario, anualmente o una vez en la vida.
Un musulmán debe comprometerse con cada pilar y lo que conlleva a lo largo de su vida.
Cada pilar también tiene en cuenta a aquellos que pueden no poder cumplir con uno o más de sus condiciones, por ejemplo por problemas de salud, menstruación o embarazo y falta de medios económicos, entre otros.