Buscar el arrepentimiento (tawbah) y el perdón (istighfar) por los pecados y las malas acciones antes de hacer du’a es una práctica importante, ya que se cree que purifica el alma y elimina cualquier barrera que pueda obstaculizar la aceptación de las súplicas.
Se dice que el Profeta Muhammad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) buscaba frecuentemente el perdón y el arrepentimiento de Allah, a pesar de estar libre de pecado. Los musulmanes se esfuerzan por emular las acciones y enseñanzas del Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) como una forma de acercarse a Allah y seguir su conducta ejemplar.