Islamic Relief empezó trabajando en Chad durante el conflicto de Darfur (Sudán) en el año 2006, cuando millones de personas huyeron a Chad para escapar de la guerra -en un país ya abrumado por sus propios conflictos.

Con la frecuente escasez de lluvias que dejan a aldeas enteras sin alimentos, Chad necesita prepararse para las sequías por adelantado. Islamic Relief está trabajando en la provincia de Sila, proporcionando a más de 23.000 personas con herramientas y equipos para ayudar a producir alimentos para todo el año, así como pozos para regar la tierra los próximos años. Se provee a los agricultores con semillas para crecer cultivos que sobrevivirán a las sequías y abastecerán con alimentos acumulándolos para las estaciones secas.