Sin embargo, en el mundo, 785 millones de personas carecen de acceso al agua potable. Sin agua potable para beber, 1 de cada 10 personas se enfrentan a riesgos como la deshidratación, las enfermedades y, en el peor de los casos, la propia muerte.
La falta de acceso al agua potable atrapa a generaciones enteras en las garras de la pobreza, impidiendo su desarrollo y un futuro mejor. En el cómputo de un año, las mujeres y niñas dedican unas 200 millones de horas en la recogida de agua, una actividad diaria que les supone recorrer un promedio de 6 kilómetros cada día para transportar el equivalente a 40 euros de agua.
Los niños y las mujeres constituyen el colectivo social más afectado por esta gran problemática mundial. A diario, más de 800 niños menores de 5 años mueren de enfermedades causadas por el consumo de agua contaminada como la diarrea; un saneamiento deficiente y prácticas de higiene inseguras. A ello se suman las continuas sequías y los efectos devastadores del cambio climático.
Garantizar el acceso al agua limpia y potable salva vidas y permite a comunidades enteras salir de la pobreza. Ayúdanos a promover el desarrollo y la formación para que millones de personas puedan emplear su tiempo en emprender o recibir educación en lugar de recoger agua.

Islamic Relief trabaja con las comunidades locales para construir redes de agua y alcantarillado, sensibilizando sobre el uso correcto de los recursos hídricos y promoviendo programas sobre buenas prácticas higiénicas con el propósito de asegurar el acceso a la fuente de la vida, el agua.
Con el apoyo de personas como TÚ, a pesar de los desafíos de un año marcado por el impacto de la pandemia, en 2020 pudimos implementar 26 proyectos de agua en 13 países para garantizar el acceso al agua a 511.734 personas.
Súmate a la Sadaka Jaria (caridad continua) y aporta tu gotita de agua para marcar la diferencia en el mundo.