Las salas de pacientes, los espacios de almacenamiento de suministros vitales, incluida una unidad de almacenamiento protésico, los tanques de agua y las ambulancias han sido destruidos. Al mismo tiempo, los drones y los ataques aéreos impiden que muchas personas que requieren atención vital puedan llegar a los hospitales.
Con estos ataques Israel ha sentenciado al sistema de salud de Gaza y a cientos de miles de palestinos.
Estos no son incidentes aislados: están violando el derecho internacional humanitario y forman parte del desmantelamiento sistemático del ya frágil sistema de salud de Gaza, que según una comisión independiente de las Naciones Unidas equivale al crimen de exterminio. El 13 de mayo, el responsable de Asuntos Humanitarios de la ONU, Tom Fletcher, pidió a los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU que «actúen con decisión para prevenir el genocidio» en Gaza.
En las últimas dos semanas, los siguientes hospitales fueron atacados deliberadamente, y también indirectamente, por Israel:
«Estamos haciendo todo lo posible, pero no podemos levantar cabeza», dijo el herido Dr. Salha, Director del hospital Al Awda cerca de Jabalia. «Nos estamos quedando sin nada: medicamentos, combustible para las máquinas médicas, camas, energía. Los pacientes, el personal, todos están al límite. Durante días, nadie ha podido entrar o salir del hospital: es como una sentencia de muerte.»
El 23 de mayo, más del 90 % de los 531 puntos de servicio de salud en Gaza están inoperativos (casi 6 de cada 10) o parcialmente operativos (más de 3 de cada 10).
Muchos de los últimos lugares operativos de salud y nutrición restantes se encuentran en el 81 % de la Franja de Gaza bajo órdenes de desplazamiento forzado de Israel o zonas militarizadas prohibidas. Son inaccesibles o extremadamente peligrosos para que las personas puedan acceder a ellos. Los trabajadores de la salud también están siendo atacados, desde octubre de 2023 más de 1 400 trabajadores de la salud han sido asesinados en Gaza.
Desde el 2 de marzo, las autoridades israelíes han impuesto un asedio total. Durante estos casi tres meses la caída del sistema de salud se ha agravado. Esto ha causado una hambruna diseñada y evitable de mujeres, niños y hombres en toda Gaza y a su vez las autoridades israelíes niegan la entrada a miles de camiones que distribuyen ayuda vital.
Aunque algunos puntos de salud no hayan sido dañado todos se ven impedidos de llevar a cabo adecuadamente su trabajo de salvar vidas debido a la falta de combustible y suministros necesarios como: anestésicos, medicamentos para cateterismos cardíacos, tanques de oxígeno, suministros ortopédicos, equipos de diálisis, suplementos nutricionales, artículos de emergencia y cuidados intensivos y medicamentos.
El principal responsable de estas violaciones del derecho internacional es el Gobierno de Israel al formar parte en el conflicto y al ser potencia ocupante.
Los líderes mundiales tienen el deber legal y moral de actuar ahora y mantener las recientes declaraciones de condena. Los Estados deben actuar de inmediato para: