En Mali, las comunidades siguen teniendo escasez de suministros de agua potable.De hecho, el 20% de las personas no tienen acceso a un suministro limpio de agua. Eso es 1 de cada 5 personas.
Es más, en las zonas rurales, esta cifra se eleva al 30%.
En pueblos como Mamiri donde vive Fatoumata de 42 años, esto fue en su día una realidad cotidiana.

Fatoumata es ama de casa y tiene cuatro hijos. En su pueblo había dos bombas de agua manuales que siempre se rompían.
Estas bombas de agua no cubrían las necesidades del pueblo y todo se complicó más cuando empezaron a llegar familias desplazadas al pueblo, quienes también necesitaban una fuente limpia y segura de agua.
Fatoumata sentía pena por las mujeres que se tenían que levantar cada día demasiado temprano, cargando con sus hijos a la espalda para buscar agua.
Aquí fue cuando llegamos. Proporcionamos un nuevo suministro de agua para toda la comunidad.
Ahora Fatoumata siente un gran alivio y felicidad. No tiene miedo de salir para buscar agua ya que hay una fuente tan solo a unos metros de su hogar.
Alhamdulillah, las enfermedades transmitidas por el agua han disminuido considerablemente y la familia gasta menos dinero en las facturas médicas.
“Ahora disfrutamos de la vida porque tenemos agua a nuestra disposición en todo momento cerca de nuestras casas. Ya no tenemos que darnos prisa y esperar en colas muy largas.
Tan solo podemos dar las gracias a Islamic Relief y a sus valientes donantes. Que Allah se lo recompense.” (Fatoumata)
Muchas gracias por ayudar al pueblo de Fatoumata y proporcionar el tan necesario suministro de agua.
Sois verdaderos héroes.