
Tras el emotivo viaje espiritual de Rumbo Ramadán, que preparó nuestros corazones para este mes sagrado, nos reunimos de nuevo en seis ciudades de España: Murcia, Valencia, Madrid, Mataró, Alicante y Castellón, para compartir algo mucho más grande que un Iftar: compartimos un propósito.






Cada encuentro fue una muestra palpable de que la solidaridad no entiende de distancias. En cada ciudad, centenares de asistentes se reunieron con un objetivo común: tender la mano a los niños huérfanos de Gaza, quienes siguen resistiendo en medio del dolor, el asedio y la injusticia. Recaudando un total de 111.107,33€ entre el tour de «Rumbo Ramadán» y la segunda edición de «Iftares por Palestina»
Los espacios se llenaron de emoción, espiritualidad y compromiso. Las salas vibraron con las palabras de nuestros ponentes: Ustadha Hajar Hniti, Ustadh Taoufik Cheddadi, Dr. Lakhdar Hammadi, Sheikh Ibrahim Alshar, Ustadh Ahmad Khadem al Arbaeen y el hermano Ali Jiménez; quienes nos guiaron con enseñanzas profundas sobre la importancia del sacrificio, la caridad y la responsabilidad que como Ummah compartimos con nuestros hermanos palestinos.
No podemos dejar de mencionar a quienes aportaron belleza, emoción y alma a cada encuentro: nuestros queridos munshideen Henna Badr y la Asociación Cultural de Elche Al Yosra.
Gracias a nuestros colaboradores, cada evento contó con un espacio solidario donde se ofrecieron productos para el Ramadán: alimentos halal, libros, ropa tradicional y artículos de oración. Las compras allí realizadas no solo sirvieron a quienes las adquirieron, sino que contribuyeron directamente a los programas de ayuda en Gaza.
Con la ayuda de Allah y el esfuerzo colectivo, Iftar por Palestina 2025 logró recaudar una cantidad significativa destinada a apoyar a familias palestinas, especialmente a niños huérfanos que siguen enfrentando condiciones inhumanas. Este impacto tangible es el reflejo directo del espíritu de Ramadán convertido en acción.
Queremos expresar nuestro más profundo agradecimiento a:
Pedimos a Allah que acepte cada gesto, cada palabra, cada euro donado, y que recompense abundantemente a todos los que formaron parte de esta causa.
Este evento puede haber terminado, pero el compromiso sigue vivo. Gaza sigue necesitando de nosotros. Y nosotros, como comunidad, seguiremos estando ahí, con nuestras oraciones, nuestras donaciones y nuestra voz.
Porque en medio del sufrimiento, el Iftar por Palestina demostró que la fe, puede mover corazones y cambiar vidas.