Elsadig Elnour, director de Islamic Relief Sudán, comentó sobre el informe del IPC:
“Este informe del IPC confirma lo que ya sabíamos: que el asedio de El Fasher ha sido un desastre para los civiles que viven allí. Cientos de miles de residentes de El Fasher han estado sitiados durante 18 meses, atacados y asesinados, y ahora nos enteramos por este informe de que el 96% de ellos se acuestan con hambre y que se ha confirmado la hambruna en la zona. Esto es un espectáculo de horror que ocurre ante los ojos de la comunidad internacional.”
“Islamic Relief hace un llamado a las facciones en conflicto para que garanticen el acceso sin restricciones a la ayuda y un paso seguro hacia El Fasher y Kadugli. Deben permitir que las agencias humanitarias ayuden a poner fin a la hambruna que estos asedios han provocado. Seguimos pidiendo garantías de seguridad para los civiles que permanecen en El Fasher o para aquellos que decidan huir.”
Islamic Relief ya había advertido anteriormente que los civiles en El Fasher debían ser protegidos tras la toma de la ciudad el 26 de octubre, que se les debía permitir salir con seguridad si así lo deseaban, y que los suministros de ayuda debían poder llegar para aliviar el hambre.