Según informes, al menos 144 personas han muerto y más de 700 han resultado heridas en Myanmar, pero se teme que el número de víctimas sea mucho mayor. Se informa que Mandalay ha sufrido una destrucción generalizada, incluyendo el derrumbe de un edificio de cinco plantas y un puente. Se ha informado de que algunas personas murieron mientras rezaban tras el derrumbe de una mezquita.
A 900 kilómetros de distancia, en Bangkok, la capital tailandesa, un rascacielos inacabado se derrumbó convirtiéndose en escombros.
La magnitud total de los daños aún no es clara, ya que los problemas de comunicación dificultan la evaluación de la situación, que sigue siendo inestable y se esperan más réplicas.
Se están realizando labores de búsqueda y rescate. Myanmar ha declarado el estado de emergencia y las autoridades han solicitado asistencia internacional. En Tailandia, Bangkok ha sido declarada zona de desastre.
Islamic Relief no tiene presencia directa en Myanmar, pero está tomando medidas para colaborar con agencias británicas y organizaciones locales con las que hemos colaborado previamente para evaluar la magnitud del desastre y las necesidades de los afectados.
Hemos reservado fondos para una respuesta inicial, que comenzará una vez que se clarifiquen las necesidades y nuestros socios confirmen el acceso a las zonas afectadas.
El desastre se produce en un momento en que muchas organizaciones humanitarias que operan en Myanmar se han visto afectadas por recortes de financiación. Myanmar está sujeto a sanciones, con exenciones humanitarias vigentes.
La población de Mandalay ha aumentado en los últimos años con la llegada de personas a la ciudad tras huir de los combates en otras partes de Myanmar.